Se trata de un sostén diario para el animal cuando está atravesando su última etapa de vida o una salud crítica (ya sea en la clínica o en casa). Se monitorea y escucha si necesita algo para estar más cómodo (a veces puede llevar unos 15 días).
Un acompañamiento para que, cuando suceda, su alma esté tranquila y la partida sea en plena paz y amor.